Edición 025 · 06/07/2026

Extremadura despliega el Grado III+ de dependencia: hasta 9.859€/mes para ELA

El grado estatal de dependencia extrema, con resolución en dos meses en Extremadura y sin nueva solicitud una vez se alcanza el Grado III. A quién afecta y qué ocurre si vives en otra comunidad.

Hola,

Cada lunes, A Cargo llega con algo concreto: una ayuda que probablemente no estás cobrando, una herramienta que puede hacerte la semana más llevadera, y algo para ti —no para tu familiar, para ti.

Esta semana: Extremadura ha aprobado un decreto-ley para desplegar el Grado III+ de dependencia extrema —el grado estatal para ELA y enfermedades de curso irreversible—, con prestaciones que llegan a los 9.859€/mes y trámites acelerados; te cuento a quién afecta exactamente y qué ocurre si vives en otra comunidad; si tu familiar tiene más de 85 años y vives en Madrid, hay una ayuda gratuita que llegará en 2027 y ya puedes tener en el radar; y una reflexión sobre por qué seguir adelante a trancas y barrancas no es lo mismo que estar bien.


La ayuda que no estás cobrando

Extremadura despliega el Grado III+: hasta 9.859€/mes para ELA y enfermedades de curso irreversible

Empecemos por lo que no se ha contado bien en muchos titulares. El Grado III+ de dependencia extrema no lo crea Extremadura: es estatal. Lo creó el Real Decreto-ley 11/2025, de 21 de octubre, que añadió la disposición adicional decimoséptima a la Ley de Dependencia para personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) en fase avanzada y con otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible que ya tengan el Grado III reconocido. Lo dice el propio decreto extremeño en su preámbulo. Lo que Extremadura ha aprobado ahora, mediante el Decreto-ley 2/2026, de 19 de mayo, es la norma autonómica que lo pone en marcha en su territorio: procedimiento urgente, catálogo de servicios e intensidades. Si tu familiar vive en otra comunidad, el grado existe igualmente; lo que cambia es cómo de lejos ha llegado tu comunidad en desplegarlo.

Si vives en Extremadura y tu familiar tiene ELA u otra enfermedad de este tipo, esto es lo que cambia de verdad: el importe de la prestación económica de asistencia personal y de la prestación vinculada al servicio de ayuda a domicilio para el Grado III+ será, según el decreto, de un mínimo de 3.200 € al mes y un máximo de 9.859 € —ojo, son esas dos prestaciones concretas, no la prestación por cuidados en el entorno familiar—, con una intensidad mínima de 160 horas mensuales y un coste de referencia de 20 € la hora. El trámite además se acelera: la resolución debe notificarse en un máximo de dos meses. Y cuando la persona todavía no tiene el Grado III, la valoración continúa hasta reconocerlo y, alcanzado este, el Grado III+ se reconoce sin necesidad de una nueva petición.

Si no vives en Extremadura, el plazo estándar de 6 meses —y lo que puedes hacer mientras esperas la resolución— sigue siendo el que rige para ti. Te lo explicamos con detalle, incluidos los atrasos que puedes reclamar si te tardan de más, en nuestra guía Ley de dependencia: guía completa de grados, prestaciones y plazos.


La herramienta del lunes

Teleasistencia avanzada gratis en Madrid: apúntalo ya aunque sea para 2027

No es una app. Es un servicio público concreto que merece que lo tengas en el radar ahora, aunque no entre en vigor hasta 2027. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, anunció esta semana que el Ayuntamiento de Madrid ofrecerá teleasistencia avanzada de forma completamente gratuita a todas las personas mayores de 85 años. Se estima que más de 50.000 personas se beneficiarán de esta medida.

¿Qué es la teleasistencia avanzada y en qué se diferencia de la básica? La básica es el botón del collar que ya conoces: pulsas y te atienden. La avanzada va mucho más allá: incluye sensores en el domicilio que detectan si la persona no se ha movido en horas, dispositivos que monitorizan constantes vitales, alertas automáticas sin que la persona tenga que hacer nada, y en algunos modelos, videollamadas con el servicio de atención. Para un cuidador familiar, la diferencia es enorme: reduces la angustia de "¿qué habrá pasado si no contesta?" y ganas horas de tranquilidad cuando no estás físicamente presente. Si quieres entender ya mismo quién tiene derecho a la teleasistencia y cómo pedirla (también fuera de Madrid), tienes todo explicado en nuestra guía Teleasistencia gratis en 2026: quién tiene derecho, cómo pedirla y qué tipos existen.

Si vives en Madrid y cuidas a alguien de 85 años o más, márcate en el calendario revisarlo a principios de 2027 cuando entre en vigor. Y si tu familiar tiene dependencia reconocida pero todavía no tiene teleasistencia, no esperes: ese servicio ya debería estar disponible ahora a través del SAAD, independientemente de esta nueva medida municipal.


Algo para ti también

Seguir funcionando no es lo mismo que estar bien

Esta semana, mientras preparaba este número y leía sobre decretos y grados de dependencia, pensé en ti. No en abstracto. En la persona que lleva meses —o años— organizando medicación, acompañando a médicos, llamando a la trabajadora social, durmiendo a medias y encontrando la energía para seguir al día siguiente. Y pensé que hay una trampa en la que caemos casi todos los cuidadores: confundir "seguir adelante" con "estar bien".

Seguir adelante es lo que haces. Llegar al final del día con todo hecho, con tu familiar atendido, con los trámites en marcha. Es una habilidad brutal y no se reconoce lo suficiente. Pero no es lo mismo que estar bien. Estar bien implica que tú también tienes espacio —aunque sea pequeño— para recuperarte, para sentirte persona además de cuidador, para que alguien te pregunte cómo estás a ti. Y eso, en la mayoría de los casos, no ocurre solo. Hay que buscarlo activamente, y eso también es parte del trabajo de cuidar: cuidarte a ti para poder seguir.

Si notas que últimamente estás más irritable, que duermes mal aunque tengas oportunidad de dormir, que sientes que "ya nada te llena" o que te cuesta concentrarte en cosas que antes eran automáticas, no lo descartes como "es el agotamiento normal". Puede ser el inicio del síndrome del cuidador, que tiene nombre y tiene solución. En nuestra guía Síndrome del cuidador: qué es, síntomas y cómo prevenirlo tienes una lista de señales concretas y, sobre todo, pasos reales para empezar a gestionarlo. No para "curar el agotamiento con positividad", sino para entender qué está pasando y qué puedes hacer.


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Fuentes