Edicion 003 · 11/03/2026

¿Cuántas pastillas toma de más?

La polimedicación innecesaria en mayores es más frecuente de lo que crees. Así se detecta.


La ayuda que no estas cobrando

### El curso gratuito que la SEGG vuelve a abrir: formación real para cuidadores reales

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) acaba de lanzar la 11.ª edición de su curso online gratuito para cuidadores familiares. Once ediciones. Eso no es una iniciativa puntual: es una señal de que este recurso funciona y que mucha gente lo ha necesitado. Esta edición se impulsa junto con la Diputación Provincial de Zamora, pero está abierta a cuidadores de toda España.

¿Por qué te lo cuento aquí? Porque es online, es gratuito y lo organiza la sociedad científica de referencia en geriatría en este país. No es un folleto de consejos genéricos. Es formación estructurada, pensada por profesionales que conocen la realidad del cuidado: el agotamiento, las dudas ante un mal día, los momentos en los que no sabes si lo que estás haciendo está bien o si podrías hacerlo mejor.

Si quieres apuntarte, busca el curso en la web de la SEGG (segg.es) o accede directamente desde el enlace en las fuentes al final de este correo. No necesitas ser profesional sanitario ni tener ningún título previo. Solo tienes que ser cuidador, que ya es bastante.


La herramienta del lunes

### El problema que tienes delante y quizás nadie te ha explicado: la polimedicación

Esta semana la herramienta no es una app. Es información. Y a veces la información correcta vale más que cualquier aplicación.

¿La persona que cuidas toma cinco medicamentos o más al día? Entonces está en el grupo de riesgo de polimedicación. Si toma diez o más, se habla de polimedicación excesiva. No es un fenómeno raro: es uno de los problemas más frecuentes y menos hablados en personas mayores dependientes en España. Ocurre porque cada especialista añade su receta, nadie hace la revisión global, y el botiquín crece sin que nadie pare a preguntarse si todo eso sigue siendo necesario, si hay duplicidades, o si algunos medicamentos se están contraindicando entre sí.

Los riesgos son concretos: caídas (muchos fármacos bajan la tensión o afectan al equilibrio), confusión, problemas renales, digestivos, o simplemente que un medicamento anule el efecto de otro. La clave como cuidador es que tienes derecho a pedir una revisión del tratamiento completo. Puedes llevar a la próxima cita con el médico de cabecera una lista actualizada de todo lo que toma —nombre, dosis, para qué— y preguntar directamente: ¿Hay algo aquí que ya no sea necesario o que pueda estar causando problemas? Esa pregunta es legítima. Es tu trabajo hacerla.


Algo para ti tambien

### Si tienes más de 65 años y cuidas a alguien con Alzheimer, esto es para ti

La Fundación Alzheimer España ha puesto en marcha el Proyecto Soledad No Deseada. Está dirigido específicamente a cuidadores mayores de 65 años que estén cuidando a alguien con Alzheimer u otra demencia. No a los hijos de mediana edad. A quienes cuidan siendo también mayores: parejas, hermanos, cuñadas, amigos de toda la vida convertidos en cuidadores.

La soledad del cuidador es real y tiene un nombre propio. No es exageración ni queja: es un estado documentado que deteriora la salud física y mental de quienes cuidan. Cuando tu vida entera gira alrededor de otra persona que ya no puede acompañarte como antes, la soledad se instala de una manera muy particular. Este proyecto la reconoce y ofrece participación activa, no solo escucha pasiva.

Si estás en esa situación o conoces a alguien que lo esté, puedes encontrar el proyecto en alzfae.org/proyecto-soledad-no-deseada. Vale la pena echarle un vistazo aunque solo sea para saber que hay gente pensando en ese perfil de cuidador que a menudo se vuelve invisible.

Y antes de cerrar este bloque: si notas que la persona que cuidas ha cambiado su forma de hablar en los últimos meses —más pausas, palabras que no encuentra, frases que se quedan a medias—, no lo descartes como cosa de la edad. Investigaciones recientes apuntan a que esos cambios en el habla pueden ser señales tempranas de demencia, antes de que aparezcan síntomas más evidentes. No para que te alarmes, sino para que lo menciones en la próxima consulta. Nombrar la duda es el primer paso.


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Fuentes